Mensajes Corazón de Jesús I



Fragmentos seleccionados del libro “La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús”. Dictados de Jesús a Marga.




Ahora (en Junio de 2017) se puede descargar el Libro gratuitamente en formato PDF: ...Ir a descargar Volumen I en PDF.


Para conseguir el libro, bien a través de su web www.VDCJ-Tomo-Rojo.com o bien en los teléfonos 690 242 185  ó  689 129 727. 

Los mensajes recibidos por Marga, abarcan desde el año 1999 hasta el 2008. Y aunque en el libro que contiene 653 páginas, se señala expresamente la prohibición de su reproducción parcial o total, me he permitido esta licencia con el fin de divulgar y promover el interés por el mismo, pues recomiendo su lectura completa.


* Acaba de publicarse el Tomo Azul "El Triunfo de la Inmaculada", que contiene los mensajes más recientes -desde el año 2008 al 2012-. Para adquirir el libro, se puede hacer a través de la siguiente web  http://www.vdcj-tomo-azul.com/ o bien, en los teléfonos antes indicados.

Se publicará más adelante un tercer libro "El Reinado Eucarístico".


A continuación, publico los últimos mensajes recibidos por Marga en la 1ª reunión nacional de Medjugorje en España celebrada en el Valle de los Caídos, del 19 al 21 de Abril de 2013:





Mensaje del 19 de abril de 2013 

Jesús:

     Querida Marga, transmíteles a todos mi entusiasmo por la raza humana, los hijos de los hombres. Transmíteles que “Dios está por ti”. Que te ama. Y no te deja. ¿Pueden venir catástrofes? Sí. Y de hecho vendrán, pues el hombre os habéis rebelado en grado sumo contra Dios. Vendrán pero estaréis de mi mano. No temáis. No tenéis que temer. A vosotros os he puesto de ayuda a mis pobres hijos. Vosotros no pereceréis.
     Pero vosotros debéis ocuparos en Nuestro servicio. Allí donde os hemos puesto. Hay gente que trabaja para la consecución de todo el mundo para el Anticristo. Trabajad vosotros por la consecución de vuestro mundo para Dios.
     Querida: quisiera que te olvidaras más de ti misma y atendieras a todos los necesitados que yo pongo en tu camino. Son las obras del Amor la que han de salir de vuestras manos, de vuestros pensamientos y de vuestras palabras. Ese es el estado del cristiano. Y no preocuparse por el día de mañana, porque al mañana le basta su afán. Confiar siempre en la providencia de Dios. Cumple, en cada instante, lo que es mi voluntad. Mi primera voluntad para ti es que Me busques.


Mensaje del 20 de abril de 2013
(Retiro Valle de los Caídos. P. José Ignacio G. Villanueva. Exposición del Santísimo)

Jesús:

     ¡¡Hola!!, hola, Marga (Jesús estaba contento, alegre, pleno).
     Llénate de mi Amor. Esta es la postura de todo cristiano: estar lleno de mi amor. No ser superior, ni más que otros. Que sólo sea amor lo que parta de ti. No tienes otra manera de ser ni de darte a los demás.
     ¿Sabes lo que es? Estás llena de Amor, y eso es lo que sale de ti. En todo. En tu trato con los demás. En tu trato conmigo. En tu alegría y optimismo por todo, hasta lo mínimo, en tu perdonar, en tu no dejar cabida al odio: tan solo Amor.
     ¿De dónde lo cogerás? De aquí. De mí. De la Eucaristía. De tu vida eucarística. Lo mismo que tú, todos.
     ¿Cuántos pudieron decir que tuvieron la suerte, ¡la dicha! de un rato de oración conmigo? Son pocos los que todavía lo tienen. Entre ellos: vosotros. Vosotros estáis llamados a iniciar una Defensa de la Eucaristía, una Defensa del Ministerio Eucarístico, una proclamación de la Eucaristía, una difusión de ella, del Ministerio Eucarístico.
     ¿Cómo? Tenéis que darme a conocer. Tenéis que proclamar la devoción a Jesús Sacramentado, que no es otra cosa que la Devoción a Mi Corazón. La Devoción a Mi amor.
     ¿Cómo? Mil formas se os plantearan. Vuestra imaginación y vuestra inventiva que hagan el resto. (Aquí vi a gente de nosotros inventando cosas creativas). Ahora, cuando estará oculto este Misterio. Ahora, cuando lo querrán derribar y parezca que si lo han hecho por fin. Ahora os quiero a vosotros.
     ¿Pensáis que sois pobres y pocos? Sí, En apariencia. Pero por dentro, Yo os he hecho fuertes. Sois muy fuertes: en el Amor, en la formación, en los medios, en la preparación y en el Espíritu. Además, sois la porción elegida de Mi Madre. Mi Madre tiene especial cuidado y delicadeza con vosotros. Debíais confiar más para ver el Poder de Dios.
     Veríais como Dios y su Espíritu se vuelcan con vosotros. Veríais realizar a Dios sus prodigios a través de vosotros. Tan insignificantes hijos… ¿cómo lo haréis?… Tan solo os pido esto: audacia y confianza. Porque sin audacia, esto tampoco tendrá lugar.
     ¿Por qué digo “audacia”? Debéis lanzaros a probar los caminos aún más arriesgados. Porque en medio de ellos y con vuestras pobres fuerzas, Yo seré cuando me manifestaré y Me-os-daré. No antes.
     ¿Por qué?, porque quiero que seáis “locos de Dios”. Que estéis absolutamente seguros de Mí y seguros de esas Promesas y de este Camino que os propongo. En medio de ello. Yo me manifestaré.
     No os tendría que preocupar nada: ni vuestro prestigio, ni la imposibilidad aparente de lograr la meta, ni cómo lo haréis, ni si sois pocos y encima poco letrados y pudientes.
     La Obra excede a vuestras fuerzas. Sois como una pequeña guerrilla, que puesta en los lugares estratégicos y audaces ¡puede lograr maravillas! ¡puede lograr vencer a un ejército completo del Mal!
     Querida: y ama, siempre que os arremetan, que os hagan daño, que atenten contra vosotros: Amor. Así convertiréis hasta a las piedras. Ahora se os brindan oportunidades para esto. Sed vosotros los más trabajadores, pero también los más humildes.
     ¿Qué otros quieren hacerse con las glorias? Que se las hagan. Vosotros sabéis que trabajáis para una Gloria futura, no terrena. Que sepan que pueden contar con vosotros para los trabajos más pesados. Como Yo puedo contar con vosotros.
     Defensa de la Eucaristía. Propagación de la Eucaristía. Gloria y Honor a Mí. Señor Jesús, en el Santísimo Sacramento del Altar. Ese que desean abolir. La lucha contra el Santísimo, hace mucho tiempo que ya está en marcha. Ahora esperan dar su coletazo final. No significa que no harán un sacrificio. Lo harán. No que ya no harán ritos. Los harán. Pero no será a Mí. No será por Mí. Será a la Bestia. Será por la Bestia.
     ¿Os parece mentira, verdad? Pero esto ya está teniendo lugar. En muchos lugares ya no se consagra. Yo me iré. Me iré de allí. De lugares donde se me han expulsado. El Demonio no soporta mi presencia. Su principal objetivo es destruirme. Destruirme en mi Santo Sacrificio del Altar. Él no puede hacerlo. Sin embargo los hombres sí podéis.
     ¿No os habéis dado cuenta que a quienes he dado el poder de administrarme y hacer que Yo baje al Altar es a los hombres, es a los sacerdotes? Si el sacerdote no me baja, Yo no vengo. Ahí puede hacer más que el Demonio contra mi venida. Por eso el Demonio busca convertirlos principalmente a ellos. Y a muchos ya los tiene logrados. Sí, hija. Existe un ejército de Satanás. Y está capitaneado principalmente por sacerdotes. Estos mis amados hijos infieles, han sido convencidos por la Serpiente. En este ejército hay unidad, hay unanimidad: destruyamos la Custodia. Lo que custodia a la eucaristía. Los hombres fieles que la defienden. El Templo tal y como está constituido. Todo lo sagrado que rodea a la Eucaristía. Que sea ella lo último sobre lo que se tienen que acordar los cristianos. Que la releguen al último lugar. Que si van sea con prisas, y que comulguen sin dignidad. Pero eso sí: que dediquen su tiempo a obras de caridad, ¡muchas veces tan cargadas de egoísmo!
     Primeramente quiero que en vuestra vida, la Eucaristía sea ya el centro. Luego, que tengáis tanto amor eucarístico, que os salga por los poros de la piel. Después, que no os importe sufrir. Luego, que seáis mis trabajadores. Y posteriormente, que en vuestra audacia e inventiva, dejéis (trabajar) volar la imaginación hacia formas de defensa y formas de promocionar la Eucaristía. Que la (Me) llevéis a vuestros hermanos.
     Han querido que, por medio de la hambruna eucarística, os quedéis sin el Alimento, sin Comida y muráis a la Vida de la Gracia. Adrede, os han privado de la Eucaristía. Todos deberían retomar esa vida eucarística. Promoved la Eucaristía a diario.
     ¿Cuántos males se acabarían de eso? Si las personas comulgaran diariamente, de Mi recibirían las fuerzas. La luz. Se vería más claro. El amor. No existiría el odio. Ni las guerras. Se alcanzaría la civilización del Amor. De la que quiero y os pido que seáis artífices.
     ¡Llegad lejos! ¡Llegad lejos con vuestras aspiraciones y decisiones! Con vuestros deseos. Desead lo más. En el deseo, Yo os he hecho fuertes. No tengáis miedo a desear y a decidir cosas en demasía superior. Tirad por lo alto. Porque es en esta confianza en la que Yo os quiero probar. Y cuando la veo en las almas, mi corazón hace maravillas. Confianza en el Amor y en el poder de Dios. No confianza en vosotros mismos. Vosotros, por vosotros mismos, no sois nada, ni nada podéis lograr. Y ahora te bendigo: en el nombre del padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. (Amén)

Mensajes del 20 de abril de 2013
(Oración de la tarde) (Sagrario Capilla de la Escolanía)

Jesús:

     Y por eso te digo, hija: reforma España, reconvierte España. Tú y los tuyos. Con la cantidad de Dones que os han dado. Porque, ¿Quiénes sino vosotros lo hará? Necesitamos esa fuerza de choque. Necesitamos el contrafuerte que sostenga los muros de mi Iglesia, que se derrumba. Quiero que trabajéis.

     ¿Trabajemos por recuperar la fe en España? Sí, en la Eucaristía. Trabajéis por recuperar el culto eucarístico. Trabajéis por entronizar la Eucaristía en el corazón de cada persona. Y en el corazón de cada cosa de la sociedad. Y en el corazón social. Amada hija: las apariencias son otras. La realidad es muy diversa a como parece. Vosotros revestíos de mis armas. Y saldréis de aquí siendo los grandes guerreros que quiero que seáis.
     Aquí hoy se han hecho grandes ofrecimientos. Incluso por quienes no pensáis. Algunos han llegado a clavarse muy hondamente en mi Corazón. Clavarse como unas flechas de Amor.
     Son ofrecimientos que nunca podré olvidar. En virtud de los cuales, derramo grandes Gracias para el mundo.

Virgen:
     ¡Oh querida! ¡tú no sabes cómo este libro está haciendo estragos! 
     Y Yo, por la entrega y el trabajo de tanta buena gente, Yo estoy permitiendo que aún se conozca más de para lo que fue hecho.
     Puedes decirles a éstos mis amados hijos que trabajan contigo, que Yo les bendigo y bendigo todas sus empresas. 
     Que no teman sus días de oscuridad, verán la Luz.
     Queridos, queridos… debéis estar preparados. Se os necesita para dar la batalla.
     En algunos, la batalla será diversa de cómo se la han pensado.
     Quisiera en todos, el ánimo y la necesidad de ser mártires.
     Sí. No temáis. Algunos de vuestros hermanos están siendo mártires ya. Vosotros les seguiréis por el Camino.
     En muchos de vosotros, el camino será diverso del que os habéis pensado.
     Tenéis que aprender a confiar en Dios. Que muchas veces habla a través de las circunstancias que os rodean. Muchos las creéis adversas, pero no: son las adecuadas para vuestra salvación. Ninguno está donde no debería estar.
     En muchos colmaré sus anhelos. Pero quizá lo haga de modo diverso a como os lo habéis pensado.




Virgen 10/4/2001:

¡Oh, el mundo del sentimiento, hija mía!, cómo está revuelto en ti y en todos. En la mayoría de vosotros, hijos ¡qué pocos son los que se rigen por su propia voluntad!, ¡cuántos los que se dejan llevar por el sentimiento!.
Mira, hija mía, que el sentimiento no es nada a mis Ojos, tiene muy poco valor. El sentimiento de euforia o desencanto que hoy es y mañana pasa, no es nada, no dice nada de vosotros. Lo que quiero son las obras serias de la voluntad.
No os fiéis de ellos, los sentimientos dominan al hombre, pero a veces, y sobre todo hoy en día, son tan veletas, que le hacen actuar por el camino equivocado y dar bandazos retrocediendo en lo que un día avanzaron.
El demonio lo sabe y os presenta sentimientos negativos, actúa en el campo de vuestros sentimientos porque sabe que está descuidado, que no lo cercasteis con una valla, favoreciendo la ocupación de todos vuestros enemigos: el mundo, el demonio y la carne. Estos, han acampado en terreno bien preparado y nadie se lo ha impedido y en este punto, están haciendo estragos en vosotros.
Os fiáis demasiado de ellos, os fiáis de ellos ¿y no os fiáis de Dios?, ¡oh insensatos! Son ellos los que rigen vuestra vida ¿y no dejáis que la rija Dios?  Es una barbaridad, tamaña insensatez que os acarreará mil y un disgusto, y lo que es más, es terreno peligroso para resbalarse hacia la condenación.
Hijos, pequeños, parecéis niños de pecho que ahora lloran ahora ríen dependiendo de su bienestar o malestar de ese momento, niños que no saben dominarse y pensar qué es lo que más les conviene, qué deben hacer, y se dejan llevar de los apetitos. ¡Qué pena de ejército!
¿Qué hacéis ahí llorando por vuestros propios problemas insignificantes y no lloráis por vuestros pecados y los de vuestro pueblo, y no os ponéis manos a la obra para impedir el pecado, y no os fijáis que quien llora es Dios y no encuentra consuelo?


Jesús 27/4/2001:

Yo no os dejo solos, no os dejo solos. En este tiempo, época oscura donde la haya, me prodigo en mis Dones para mi Iglesia, depositados como siempre en los más pobres y humildes del mundo.
Nuevo milenio en el que estamos, milenio de Amor. Acercaos entonces a la Purificación. Para entrar en él, se atraviesa el cancel del crisol, donde se funden vuestras buenas obras y son talladas por el Artesano realizando las obras para adornar su Trono.
¡Venid!, venid con gozo. No se puede pertenecer a su Señor y no ser probado, tenéis que ser fundidos. Vuestras obras no tienen aún la forma definitiva, le será dada por Dios, por el Espíritu de Dios al final de los días.
¡Venid!, se acercan los días, asistid con gozo a la purificación de la tierra. Probaos vosotros también, entrenaos para los Días. Estad preparados. Entrenaos en estos días de aparente calma, porque se fragua, se está fraguando por dentro el Desastre y está ya a las puertas y llama. Cuando Yo os encuentre preparados, rebañito fiel, lo enviaré sobre la pagana humanidad, y mis santos serán probados a fuego, como oro en el crisol. Seréis probados por vuestros propios hermanos que os perseguirán para intentar daros muerte. Pero vosotros antes ya os habréis hecho fuertes, os habréis hecho fuertes en mi Corazón, con las obras del amor, repletas vuestras manos, las manos de mis santos rebosantes de las obras del amor. Presentaos así ante Mí y ante vuestros enemigos, y Yo os haré vencedores de la muerte, vencedores en la batalla.
Juan de Jerusalén
Yo suscito profetas, nuevos profetas de salvación, para que me lleven a mi grey a través de las cañadas oscuras de la podredumbre universal y puedan llegar a buen puerto iluminados con mi Luz. ¡Escuchadles!, portan el mensaje de Dios. Yo os digo que nadie que no les escuche se salvará, ninguno de los que les escuchen se perderá.




Jesús 29/5/2001:

Yo os transformaré, no os vais a reconocer. El Espíritu entrará en vosotros y os dará la vuelta. No se parece en nada cómo seréis y cómo sois ahora. Confiad, confiad en Mí. Seréis presentados a empresas difíciles, pero Yo estaré contigo, Yo estaré con vosotros. No tengáis miedo y emprendedlas. Cuando Yo las pongo en vuestro camino es porque las podréis hacer. No tengáis miedo, no tengáis miedo.
Yo os preparo, preparaos, preparaos vosotros, con la formación, con la oración, con el estudio, preparaos. Vienen momentos difíciles, muy difíciles. Mis débiles ovejas tienen que hacerse fuertes en mi Corazón. Fuertes en mi Amor, Poderosos por el Espíritu. Sólo la persona que me ame mucho y que se deje llevar por el Espíritu, saldrá vencedora. Acudid a mi Madre, sabrá deciros cómo.
Yo os pongo ejemplos alrededor para que toméis nota y sepáis qué se os pide, observad y aprended.

Vosotros no sois ingenuas ovejas, no quiero que se os considere ingenuos y alejados de la situación real de vuestro tiempo. Estáis en el tiempo, sabéis y conocéis los males que le aquejan, pero no formáis parte de ellos, no habéis entrado a formar parte con ellos. Sabéis de lo que habláis, porque también sois hijos de vuestro tiempo.
No sois tan espirituales que os habéis olvidado del cuerpo; no, tenéis cuerpo, pero éste se halla sometido al espíritu, conocéis como tira para abajo, pero os habéis hecho “duchos” en someterlo, con vuestra práctica espiritual, con vuestros hábitos buenos, con vuestra lucha constante, lucha que no es por la lucha en sí, sino por el Amor, hacia el que tienden todos vuestros actos.
No empleéis tiempo en quienes no quieren cambiar, dejadlos. Dedicaos a los que están aún por evangelizar.
Presentad la verdad en todo su atractivo. Para eso, antes, dejaos atrapar por ella y que os inunde hasta el fondo de vuestro ser.
Vivid felices en la Verdad. La Verdad os hace libres, os hace plenos, dichosos. Mostrad esa alegría al mundo. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio, la Buena Nueva de la Salvación: Decid: “la Verdad sólo está en Cristo”. La Verdad os hará libres.

Jesús 9/1/2002:

Dile a mi Pueblo: Pueblo de dura cerviz, de ojos altaneros de mirada desafiante con su Dios, de manos dilatadas por la fortuna y echadas a perder por el mal uso del haber, de piernas cortas para el bien, largas para el mal.
Pueblo mío ¿qué te he hecho?, ¿en qué te he ofendido?, respóndeme.
Dime el por qué de tu odio al Señor, cuando de Él sólo recibiste bienes y eras tú quien te perdías solo por el camino del mal. Oh, no eches la culpa a Dios de tus propios males, échatela a ti mismo extraviado por los caminos del odio y la perdición.
Yo hice para ti los Cielos y la tierra y te establecí en el Paraíso. En él gozabas de mis bienes, que eran tus bienes. ¿Por qué te perdiste, Pueblo mío, por qué te fuiste de mi lado?
Tú invadido por tus propios intereses no quieres reconocer a Dios que te llama, que hoy llama a tu puerta y te dice: examina, examínate y piensa: ¿en qué me ha ofendido Dios?, y ven a decírmelo; pero escucha hoy mi Voz, que te diré que todo eso que te parecen afrentas, no son más que el Amor que Yo te tengo. Y mira, que si tuvieras los ojos de la fe, entenderías todo, entenderías tu vida, su por qué, su finalidad, podrías encajar todo en las piezas del puzzle y darte cuenta que tus enojos no responden más que a mis llamadas, llamadas mías de Amor.
Solos no podéis hacer nada. Caed en la cuenta que debéis venir a Mí si queréis ser felices, que tenéis que tener trato conmigo si vuestra alma anhela ir al Cielo, morada eterna donde Yo me manifestaré más abiertamente por fin a vosotros, y podré abrazaros diciéndoos: Estáis con Dios, estáis conmigo, se acabaron vuestras penas. Yo Soy lo que buscabais y aquí estoy para ti. Ven a estrecharte contra Mí en este abrazo de Amor para fundirnos en un Corazón, por toda la eternidad. Y vivid eternamente felices.

Jesús 09/11/2000:  

¡Oh los pecados de impureza! Laceran cruelmente mi Corazón. Mira cómo sufro por esto. Sufro y me desgarro en mi interior. No lo sabéis, no lográis verlo del todo, no atisbáis siquiera comprenderlo un poquito. El mundo es una inmensa ciénaga donde los hombres os revolcáis como animales, animados unos en los otros; os revolcáis y no os importa el olor ni el hedor. Creéis hacerlo en un campo de rosas. ¡Oh vil mentira por la que os ha seducido Satanás! ¿Por qué hay tanta infelicidad, tanto vacío en el hombre? Porque esperáis saciaros con esa podredumbre del placer carnal, vuestra boca no está hecha para comer vaciedad, mascar estiércol.
Vuestra alma busca y anhela la salvación, y vuestra carne, corrompida, la pretende encontrar entre las basuras, entre las mil mentiras que antes se os han dicho. Se os pretende educar en la mentira.
Satanás ha desplegado su ejército y en este punto –la impureza- está haciendo estragos. ¿Por qué? Es porque mi Ejército, el que es realmente Poderoso, no ha desplegado también su ataque, sus medios. Es porque los míos quizá también se han dejado vencer por ese vicio y no pueden mostrar al mundo sus vidas blancas, sus ánimas cristalinas, relucientes. Es porque de entre los míos ¡tampoco se vive la castidad!.
Y mira cómo Yo lloro de Dolor y mi Corazón es cual herida llagada de úlceras por este horror que me provocáis.
Yo no puedo soportar por más tiempo que cojáis a mis niños y les quitéis la vida de la gracia con vuestra falta de modestia, pudor, vuestra falsedad y negrura, con vuestra vida y vuestras acciones impúdicas, dejando que ellos empapen sus ojitos en esa podredumbre que llamáis “liberalidad” y por doquier tenga que asistir, en su más tierna infancia a espectáculos bochornosos de pornografía, orgías, palabras obscenas y mentiras en cuanto al amor.
¡El Amor Verdadero! ¡Oh, no lográis alcanzarlo! Es porque vuestros cuerpos se encuentran todavía en esa cárcel de la impureza de la que no lográis salir. Salid. Dejad a los muertos que entierren a sus muertos (46). Liberaros de vuestro cuerpo de muerte que os mantiene atados y os impide subir a Mí.
En la comodidad y holgazanería, en la pasividad y el “todo cuela” no se puede encontrar la libertad que Yo quiero dar a vuestro espíritu. Y aunque con períodos en los que os levantáis, a veces volvéis a caer porque no ponéis los medios concretos necesarios para evitar las ocasiones de pecado.
¡Esa caja de podredumbre que a todas horas abrís para que inunde de su hedor las estancias más íntimas de vuestra casa (la TV)! Que contagia y contamina todos con sus criterios de muerte, con sus imágenes de vicio absoluto. Que corrompe las mentes y las conciencias de los más pequeños. ¡Responsables vosotros de ello, que la abrísteis sin rigor, sin tener en cuenta el daño que os hace y hace a vuestros pequeños vástagos! ¡Apagad ese aparato de muerte si queréis que en vuestras casas reine la santidad! Yo lo digo, que cada uno actúe en conciencia. Existen muchos medios hoy en día por donde se cuela la impureza en vuestros hogares, en vuestras familias y en vuestras propias almas: La televisión es uno de ellos. Cortad de raíz todas las ocasiones. Hacedlo si queréis ser míos y si queréis llevar a los vuestros por las sendas de la salvación. ¡Oh hija, mírame cómo lloro por esto! En la imprudencia y en la temeridad, en la negligencia culpable, mi Ejército se ha dejado vencer en este punto. Mi corazón se encuentra llagado profundamente por eso. Consuélame tú, cúrame, cura mis heridas.
Marga: Señor, eres duro en este punto.
Hija mía ¡no sabes hasta qué punto estoy dolido por esto! Entra en mí y conoce mi dolor.
Con el candor de un niño bautizado, así me gustaría encontraros.
Reparad por vuestras faltas de impureza. Imponeos sacrificios en vuestra carne por estos pecados.
Luchad para no caer en las tentaciones. Se encuentra muy revuelto este mundo de Satanás.
 (46) Cfr. Lc 9,60; Mt 8,22


Jesús 10/1/2002:

Amados hermanos, escuchad la Voz de Dios. Sabed leer en los acontecimientos los signos de los tiempos, porque Dios os habla también a través de ellos. No estéis como tontos, oyendo otras voces del mundo que os llaman sin cesar y vosotros os dejáis llevar gustosos por ellas. Os llaman, pero a la perdición. Escuchadme a Mí que os llamo para la Salvación.
Ved, ved y oíd. No seáis como los ciegos que mirando no ven y los sordos que escuchando no oyen. Ved y oid.
Escuchad y ved los signos de los tiempos. Ved y tened pavor sólo de no estar convertidos a tiempo. Lo demás dejadlo a la Misericordia de Dios. El sabe qué hacer. Poneos fielmente en sus manos, que determinará la suerte a seguir de cada uno de vosotros. ¿Alguno quiere ofrecerse antes? Si al Padre le ha parecido bien, tomará vuestro ofrecimiento para la Vida Nueva.
Gustad, gustad y ved. Gustad y ved qué bueno es el Señor que no quiere que toda la humanidad se pierda y ha dejado para sí un Resto, un Resto para la salvación.


Jesús 14/1/2002:

¡Pobre jóvenes, entregados al placer y al vicio! Se hacen adorar por sus semejantes, pronto despertarán de su sueño adormecedor lanzando gritos de espanto porque lo harán en el mismo infierno. ¡Ay cuántas culpas se echarán entonces unos contra otros!, ¡Cómo maldecirán y se oirán sus lamentos contra sus padres y parientes mayores, que sólo les enseñaron el odio y el desenfreno de las pasiones en esta vida y les hicieron esclavos del mismo Satanás!
Pero Yo mandaré a llamar a las mamás y les diré: “¿Qué hicisteis con el hijo de mis Entrañas? Sí, ése que paristeis, no el que arrojasteis al cubo de la basura, porque ése ya está Conmigo, lo recogí Yo mismo en el momento en el que le arrebatasteis la vida. Sí, os diré: Mamás, ¿qué hicisteis del hijo de vuestras entrañas, que veo cómo lo lanzasteis a la perdición... les pusisteis el traje de andar la calle, les vestisteis de prostitutas y prostitutos, y luego les dijisteis: “Hala, id a conseguirme glorias para el mundo”. ¡De qué os lamentáis padres ausentes, madres protectoras!, ¡de qué os lamentáis ahora! Si Yo tengo que llamaros asesinos, pues fuisteis quienes degollasteis a vuestros propios hijos.
¿Queréis ver ahora aquí, en mi Pensamiento, el rostro bello de todos los que debían nacer? Sólo pude pensarlos, porque vosotros no os prestasteis a hacerlos. Esos eran mis proyectos. Pero ¡ay de los que ya estaban en curso y fueron degollados por vuestra mano asesina antes de nacer! ¡ay, que claman justicia sobre sus padres asesinos! ¡Ay de aquellos a los que Yo les he de pedir cuentas y ay de los que han de rendirlas ante Mí! Más les valdría no haber nacido, haber sido ellos mismos abortados como proyectos antes de nacer.
Hija mía, hay dos cosas, dos maneras de asesinar: asesinar el alma inocente y asesinar los cuerpos informes, ¿lo ves?, hay dos maneras. Y sobre éstas, Dios va a pedir cuentas.
Mirad, vuestro suelo, sobre el que os creíais tan seguros, se está resquebrajando. Mirad, podéis caer, ya no estáis tan firmes sobre vuestros pecados.

Jesús 25/2/2003:

Mira, os va a sacudir todo de improviso. Sí, va a haber guerra. Los gobernantes se embrollarán entre sí y consigo mismos, no podrán parar el desorden mundial que ellos mismos empezaron. Empezarán queriendo salvaguardar los intereses de su propia nación y hasta que al final terminen por querer salvar sólo los suyos en un abandono repentino del buque ante el desastre inminente.
Mira cómo los hombres se desesperarán, sin gobernantes, sin nadie que dirija su destino, y dirigiéndose a Dios para ¡exigirle!, ahora, protección, protección y protección propia, para sí y para sus hijos, para sus cosas y pertenencias. ¡Pero a todos esos Yo les diré: ¡No os conozco! Ahora venís a Mí, cuando el agua la tenéis al cuello habiendo desoído todos mis Llamamientos de Amor anteriores. ¡No os conozco! Para salvaros a ti y a tus cosas, Dios no se presta a trueques ni a juegos orgullosos, Dios quiere tu conversión, ¡y que te conviertas y vivas!, para eso, si hace falta: ¡muere!, muere tú con tus cosas.
Sí, hija,y Yo he dicho a través de mi Papa en la tierra: ¡Convertíos!, ¡rezad!, ¡rezad el Rosario!, ¡venid a Mí! Y a través de tantos y tantos arquitectos y profetas como tú. ¿Y qué caso se me ha hecho?
Ésta sola es la solución, acogedla si queréis ser salvos. Si no, pereced entre grandes dolores de espanto.
¿Comprendes mi Dolor? Acéptalo. Y dalo a conocer.





Virgen 8/9/2000: Cumpleaños de la Virgen María


Un sacerdote carga con los pecados de los hombre, con la angustia de estar dentro de la ciénaga sanando el mal, limpiándola. Es dura a veces la vida de mis ministros. Es dura. Por vosotros se entregan. Cuidadles, sed mansos y dóciles con ellos. ¡Orad por ellos! Un sacerdote en medio del mundo se encuentra entre mil peligros que le acechan, mil tentaciones de desánimo y, si no ve a fieles que siguen una vida recta, si sus fieles le hacen caer, caerá también, porque tiene humanidad. Es humano y sometido a la carne al igual que vosotros. Debéis ser apoyo suyo, refugio suyo, consuelo suyo. Que con vuestra vida, él vea lo que hay que hacer. A lo mejor se encuentra alejado de Mí, y no puedo darle mis consuelos de Madre, no puedo ayudarle. Sed vosotros la piedra de unión, el roce del Espíritu para él, el aviso que le haga darse cuenta de que no es el camino. Que la vida que él eligió es mucho más grande, que merece la pena vivirla completamente, absolutamente.
Hoy en día, hija, las tentaciones para un sacerdote son ingentes, tenedles cuenta, cuidadles.
¡Y los que son puros y fieles! ¡Oh, Dios mío, cómo me agradan! ¡Cómo son el agrado de Dios, el consuelo de Dios! Llevan a grandes filas de almas por la senda de la salvación.
Cómo les odia el Enemigo. Redobla más y más sus esfuerzos para hacerles caer. ¡Pero ellos están en mi Corazón! están en el sitio adecuado, en el momento preciso.
Comprended, hijos, sed comprensivos y compasivos con los sacerdotes caídos, vencidos por la Serpiente. Sed ayuda, cariño, para los heridos. Sed apoyo para los que han vencido Conmigo, para que sigan llevando a las almas a su Salvación: Jesucristo mi Hijo.
Gloria a Dios Padre, ¡hija mía, glorifícales!, ¡glorifica al Creador con tu vida! Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Sí, este es mi máximo anhelo en el día de mi cumpleaños, hija: ¡Rezad por los sacerdotes!, ¡ayudad a estos mis hijos queridos! ¡Rezad, ayunad, sacrificaos por los pastores! Mis hijitos necesitan de vuestras plegarias. Se acerca el día difícil hasta el extremo para ellos, el día de la culminación del ataque, ya abierto, no encubierto ya de Satanás. Rezad para que tengan las fuerzas necesarias y la luz, que les vendrá de mi Mano, para descubrir a la Serpiente, que se insertará, está insertándose ya, entre sus filas y cuyo fin principal es condenar a la humanidad por medio de sus ministros, por medio de su Iglesia. (26)
Hija mía, cuando veo cómo criticáis, incluso calumniáis a estos mis hijos, no puedes imaginarte cómo mi Corazón se rompe y se rompe en mil pedazos. Prolongáis mi agonía. ¡Hija! ¡pobres mis hijos! ¡pobres pequeños! ¡ayudadles! ¡ayudadles!.
Hija, ¿por qué no hacéis una campaña de oraciones y sacrificios por ellos? Que sea éste vuestro regalo para Mí, si es que es vuestro deseo hacer feliz a esta pobre vuestra Mamaíta. Amén.
Adiós, hija. (27)

(26) Corrompiendo, confundiendo, condenando primero a los cabezas de la Iglesia y por medio de ellos a sus fieles.
(27) Me ha dado un beso y se ha ido


Jesús 6/10/2003:

Los hombres vivís, hija mía, como si no hubiera Infierno ni Gloria, alejados de la Mano de Dios.
Infierno: como si no existiera la posibilidad de condenaros.
Gloria: como si no fuera posible alcanzar más o menos gloria para el Cielo aquí en la tierra.
Algo así como si todos gozarais de una dicha más o menos homogénea después de pasar vuestros días en la tierra. A todos más o menos lo mismo. Pero no hay nada más lejos de mi Doctrina.
Marga, ¿no te parecería injusta esa retribución?



Virgen 30/11/2007:

¡Qué Bello el lenguaje del Amor!
La unión con Dios es la Perfecta. Reflejo suyo son las demás. La más parecida: la conyugal.
La pureza es igual a belleza.
Dios creó todo bueno. Vosotros lo corrompisteis con el pecado. Pero he aquí que Yo voy a hacer una Nueva Creación.
¿Sabes lo que es una Humanidad sin pecado? Donde no existiera el pecado, reinará el Amor... Eso es posible. Y para eso trabajo y os tengo trabajando. Conseguid desterrar todo pecado de vosotros, incluso es más mínimo pensamiento pecaminoso. Luchad. Luchad.

Virgen 09/4/1999:

¡Todo es tan diverso de cómo os imagináis!, todo es tan distinto a vuestros pobres juicios.

Virgen 26/4/1999:

Cada uno de vosotros en para Mí, como hijo único muy amado. Oh creed esto. Estad seguros de esto.
Yo soy Camino que lleva al Camino. Senda estrecha, senda preciosa y, a medida que se avanza, senda difícil, ¡más fácil! Santas contradicciones que no entendéis, porque os halláis muy lejos...

Jesús 10/8/2001:

¿Quién ha pensado en Mí? Se han levantado y han ido a sus ocupaciones, y dime ¿cuántos de ellos han pensado en Mí? ¿su primer pensamiento para su Dios?
¡Mira! Alguien se ha acordado hoy de Mí (pasó una persona musulmana) y va ahora mismo rezando. ¿Cómo no voy a bendecirla más? Se ha puesto en mis Manos, bajo mi protección, y Yo la puedo sanar, curar, salvar. A veces vuestros hermanos separados de vuestra común unión, rezan más y se acuerdan más de Dios que vosotros, los pertenecientes a la verdadera Iglesia. Mira, toda persona de buena voluntad de esas otras religiones, será salva.
Hay diferencia como el día y la noche de un día ofrecido a Dios y otro echado en el olvido, y otro afanado en sus propios quehaceres.
Necesito que en la tierra quede un Resto que alabe al Señor.

Jesús 5/3/2002:

Yo no Soy ni el viejo tonto que se equivocó al hacer el mundo, ni el Tirano que os mantiene dentro de su cárcel. Soy el Padre, Soy vuestro Padre, hijos, y os amo, os amo con todo el Amor del mundo, como nadie os ha podido nunca amar. ¿No sabíais que Yo era así? Lo sé, pequeños, por eso vengo Yo mismo, en Persona, hoy a decírtelo.

Jesús 18/3/2002:

Cuando te falte el aliento: ven a Mí.
Cuando te sientas perdida: ven a Mí.
Yo, tu Dios, estaré siempre dispuesto para ti en los momentos en que me pudieras necesitar, y cuando me llames vendré. Yo sostengo a mis elegidos, no les abandono en la mitad del Camino, les doy fuerzas para seguir, para continuar por la línea recta del Amor.



El siguiente texto "no" es del libro La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús, pero coincide en su descripción del infierno, con uno de los mensajes de dicho libro:

EL INFIERNO DE SOR JOSEFA MENÉNDEZ  
Jesucristo se le apareció a menudo durante los años 1921-22 y 23 a la hermana Josefa Menéndez, una monja de la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús. Sus Memorias están publicadas en un libro de más de 500 páginas titulado: el Camino del Amor Divino.
En este Libro se explica el empeño de Jesús en salvar nuestras almas. En la vida de Sor Josefa tuvo lugar un fenómeno muy raro en la vida de los santos: conocer en carne propia los sufrimientos del infierno. Dios permitió al diablo que la bajase hasta el infierno.
Allá, pasa largas horas, algunas veces una noche entera, en una indescriptible agonía. A pesar de que fue llevada al infierno más de un centenar de veces, a ella le parece que cada vez es la primera, y cada una le semeja tan larga como una eternidad. Soporta todas las torturas del infierno, con una sola excepción: el odio a Dios.
A pesar de todo, cuando tras una larga espera vuelve a la vida, destrozada y agotada, con su cuerpo agonizante por el dolor, ella no se fija en el sufrimiento, por muy severo que sea, si con ello consigue salvar un alma de aquella espeluznante caverna de tormentos. A medida que empieza a respirar mejor, su corazón estalla de alegría al saber que aún puede amar al Señor.
Sor Josefa escribe con gran reticencia sobre el tema del infierno. Ella lo hizo solamente para conformar los benditos deseos de Nuestro Señor.
Nuestra Señora le dijo el 25 de octubre de 1922: "Todo lo que Jesús te da a ver y a sufrir de los tormentos del infierno es para que puedas hacerlos conocer al mundo. Por lo tanto, olvídate enteramente de ti misma, y piensa en la gloria de la salvación de las almas."
Ella repetidamente testifica sobre el mayor tormento del infierno:  Una de estas almas condenadas gritó con desesperación: "Esta es mi tortura... que deseo amar, y no puedo hacerlo; no hay nada que salga de mi excepto odio y desesperación. Si uno de nosotros pudiese hacer tanto como un simple acto de amor... esto ya no sería el infierno, pero no podemos”.
"Algunos gimen a causa del fuego que quema sus manos. Quizás ellos eran ladrones, porque dicen: "¿Donde está nuestro botín ahora?... Malditas manos... ¿Por qué deseé poseer lo que no era mío... y que en cualquier caso, sólo podría haber poseído por unos pocos días?"
Otros maldicen sus lenguas, sus ojos... cualquier miembro que fuese la ocasión con la que pecaron... "¡Ahora, oh cuerpo, estás pagando el precio de los placeres con que te regalaste a ti  mismo!... ¡¡¡Y todo ello lo hiciste por tu propia y libre voluntad...!!!." (2 de abril 1922)
"Me pareció que la mayoría se acusaba a sí mismos de pecados de impureza, de robo, de comercio fraudulento; y la mayor parte de los condenados están en el infierno por estos pecados." (6 de Abril de 1922).
"Algunos acusan a otras personas, otros a las circunstancias, y todos maldicen las ocasiones de su condenación." (Septiembre de 1922).
"Vi a mucha gente del mundo terrenal caer dentro del infierno, y ahora las palabras no pueden describir ni por asomo sus horribles y espantosos gritos: 'Condenado para siempre... Yo me engañaba a mi mismo... Estoy perdido... ESTOY AQUÍ PARA SIEMPRE JAMÁS'."
"Hoy vi un vasto número de gente caer dentro del ardiente abismo... Parecían unos vividores acostumbrados a los placeres del mundo, y un demonio gritó con estruendo: "El mundo está maduro para mí... Yo sé que la mejor manera de conseguir el control de las almas es acrecentar su deseo por la diversión y el disfrute de los placeres... ""Y sobre todo nada de humildad para mí, sino que déjame disfrutar a mis anchas...". Esta clase de palabras asegura mi victoria... y ellos mismos se lanzan en multitudes al fondo del infierno"." (4 de octubre de 1922)
"Hoy", escribe Josefa, "no bajé al infierno, sino que fui transportada a un lugar donde todo estaba oscuro, pero en el centro había un enorme y espantoso fuego rojo. Me dejaron inmóvil y no podía hacer ni el más mínimo movimiento.
Alrededor de mí había siete u ocho personas, sus cuerpos negros estaban desnudos, y yo podía verlos sólo por los reflejos del fuego.
Estaban sentados y hablaban. "Un diablo dijo a otro: "Tenemos que ser muy cuidadosos para que no nos perciban. Podríamos ser fácilmente descubiertos". "El diablo respondió: "Insinuaos procurando que el descuido y la negligencia se apoderen de ellos, pero manteniéndoos en la sombra, para que no os descubran... gradualmente, ellos se volverán más y más descuidados, indiferentes al bien y al mal, sin ningún tipo de compasión ni amor, y vosotros seréis capaces de inclinarlos hacia el mal. Tentad a estos otros con la ambición, con el amor por sí mismos, que no busquen nada más que su propio interés, CON ADQUIRIR RIQUEZAS SIN TRABAJAR... de forma legal o no. Excitad a aquellos otros hacia la sensualidad y el amor al placer. Dejad que el vicio los ciegue"."(Aquí usaron palabras obscenas)
"Y con el resto... explorad sus corazones... así conoceréis sus inclinaciones... haced que amen apasionadamente... Actuad sin ningún escrúpulo... no descanséis... no tengáis piedad... El mundo debe ir hacia la condenación... y que las almas no se me escapen.
¡Dejad que ellos mismos se junten en sus comidas! Eso lo pondrá todo más fácil para nosotros. Dejadlos que vayan a sus banquetes. El amor al placer es la puerta por la que vosotros os apoderaréis de ellos... Y esas almas ya no serán capaces de escapar de mí"."
Añadió cosas tan horribles que nunca podrían ser escritas ni dichas. Luego, como sumergidos en un remolino de humo, se desvanecieron. (3 de febrero de 1923) El demonio gritaba rabiosamente por un alma que se le escapaba:
"Llenad su alma de miedo, llevadla a la desesperación. ¡Si ella pone su confianza en la misericordia de ese... (aquí usó palabras blasfemas contra Nuestro Señor). todo estará perdido! Pero no; llévala a la desesperación, no la dejéis ni por un instante, por encima de todo, haced que se desespere..."

Entre otras cosas, decía: "¿Es posible que tales enclenques criaturas tengan más poder que yo, que soy tan poderoso?... Debo enmascarar mi presencia, trabajar en la sombra, cualquier esquina será buena para tentarlos... susurrando a un oído... en las hojas de un libro... debajo de una cama... Algunas almas no me prestan atención, pero hablaré y hablaré, y a fuerza de hablar, alguna palabra quedará... ¡Sí, debo ocultarme en lugares en los que no pueda ser descubierto!" (7, 8 febrero de 1923)
Josefa, en su retorno desde el infierno, notó lo siguiente:
"Vi varias almas caer dentro del infierno, y entre ellas estaba una niña de quince años, maldiciendo a sus padres por no haberle hablado del temor de Dios ni por haberla avisado de que existía un lugar como el infierno. Su vida fue muy corta, decía ella, pero llena de pecado, porque ella le concedió hasta el límite todo lo que su cuerpo y sus pasiones le pedían en el camino de su autosatisfacción.
"Los ruidos de confusión y blasfemias no cesan ni por un sólo instante. Un nauseabundo olor asfixia y corrompe todo; es como el quemarse de la carne putrefacta, mezclado con alquitrán y azufre... una mezcla a la que nada en la Tierra puede ser comparable". (4 de septiembre de 1922).
"La noche del miércoles al jueves 16 de marzo, serían las diez, empecé a sentir como los días anteriores ese ruido tan tremendo de cadenas y gritos.
En seguida me levanté, me vestí y me puse en el suelo de rodillas. Estaba llena de miedo. El ruido seguía; salí del dormitorio sin saber a dónde ir ni qué hacer. Entré un momento en la celda de Nuestra Beata Madre... Después volví al dormitorio y siempre el mismo ruido. Sería algo más de las doce cuando de repente vi delante de mí al demonio que decía: "atadle los pies... atadle las manos". Perdí conocimiento de dónde estaba y sentí que me ataban fuertemente, que tiraban de mí, arrastrándome. Otras voces decían: "No son los pies los que hay que atarle... es el corazón". Y el diablo contestó; ese no es mío. Me parece que me arrastraron por un camino muy largo.
Empecé a oír muchos gritos, y en seguida me encontré en un pasillo muy estrecho. En la pared hay como unos nichos, de donde sale mucho humo pero sin llama, y muy mal olor. Yo no puedo decir lo que se oye, toda clase de blasfemias y de palabras impuras y terribles. Unos maldicen su cuerpo... otros maldicen a su padre o madre... otros se reprochan a ellos mismos el no haber aprovechado tal ocasión o tal luz para abandonar el pecado. En fin, es una confusión tremenda de gritos de rabia y desesperación.
Pasé por un pasillo que no tenía fin, y luego, dándome un golpe en el estómago, que me hizo como doblarme y encogerme, me metieron en uno de aquellos nichos, donde parecía que me apretaban con planchas encendidas y como que me pasaban agujas muy gordas por el cuerpo, que me abrasaban. En frente de mí y cerca, tenía almas que me maldecían y blasfemaban. Es lo que más me hizo sufrir... pero lo que no tiene comparación con ningún tormento es la angustia que siente el alma, viéndose apartada de Dios.
"Me pareció que pasé muchos años en este infierno, aunque sólo fueron seis o siete horas... Luego sentí que tiraban otra vez de mí, y después de ponerme en un sitio muy oscuro, el demonio, dándome como una patada me dejó libre.
Veo con mucha claridad que todo lo del mundo no es nada en comparación con el dolor del alma que no puede amar, porque allí no se respira más que odio y deseo de la perdición de las almas".(...) "Cuando entro en el infierno, oigo como unos gritos de rabia y de alegría, porque hay un alma más que participa de sus tormentos.
No me acuerdo entonces de haber estado allí otras veces, sino que me parece que es la primera vez. También creo que ha de ser para toda la eternidad y eso me hace sufrir mucho, porque recuerdo que conocía y amaba a Dios, que estaba en la Religión, que me ha concedido muchas gracias y muchos medios para salvarme... ¿Qué he hecho para perder tanto bien...? ¿Cómo he sido tan ciega...? ¡Y ya no hay remedio...! También me acuerdo de mis Comuniones, de que era novicia, pero lo que más me atormenta es que amaba a Nuestro Señor muchísimo... Lo conocía y era todo mi tesoro... No vivía sino para Él... ¿Cómo ahora podré vivir sin Él...? Sin amarlo.., oyendo siempre estas blasfemias y este odio... siento que el alma se oprime y se ahoga... Yo no sé explicarlo bien porque es imposible".
Más de una vez presencié la lucha encarnizada del demonio para arrebatar a la misericordia divina tal o cual alma que ya creía suya. Entonces los padecimientos de Josefa entran, a lo que parece, en los planes de Dios, como rescate de estas pobres almas, que le deberán la última y definitiva victoria, en el instante de la muerte.
El olor que hay tan malo, no se puede respirar, pero todo esto no es nada en comparación del alma, que conociendo la bondad de Dios, se ve obligada a odiarle y, sobre todo, si le ha conocido y amado, sufre mucho más...".
Josefa despedía este hedor intolerable siempre que volvía de una de sus visitas al infierno o cuando la arrebataba y atormentaba el demonio: olor de azufre, de carnes podridas y quemadas que, según fidedignos testigos, se percibía sensiblemente durante un cuarto de hora y a veces media hora; Y cuya desagradable impresión conservaba ella misma mucho más tiempo todavía.
"Oí a un demonio, del cual había escapado un alma, forzado a confesar su impotencia. 'Desconcertante... ¿cómo pueden hacer para que se me escapen tantas? Eran mías' (y enumeró sus pecados)... 'Trabajé muy duramente, y aún así se escaparon entre mis dedos... Alguien debe estar sufriendo y reparando por ellos.'"
"La meditación del día fue sobre el Juicio Particular de las almas religiosas. Yo no podía liberar mi mente de este pensamiento, a pesar de la opresión que sentía. De pronto, me sentí rodeada y oprimida por un gran peso, de tal forma que en un instante, vi más claramente que nunca antes lo maravillosa que es la santidad de Dios y Su aborrecimiento del pecado.
"Vi en un instante mi vida entera, desde mi primera confesión hasta este día. Todo me fue vívidamente presentado: mis pecados, las gracias que recibí, el día que entré en religión, mis vestidos de novicia, mis primeros votos, mis lecturas espirituales, mis tiempos de oración, los avisos que me fueron dados, y todas las ayudas de la vida religiosa. Imposible describir la confusión y la vergüenza que una alma siente en ese momento, cuando se da cuenta: 'todo está perdido, y estoy condenada para siempre.'"
Como en sus anteriores descensos al infierno, sor Josefa nunca se acusaba a sí misma de ningún pecado específico que pudiera haberla conducido a tal calamidad. Nuestro Señor había proyectado únicamente que ella sintiera las consecuencias, si hubiera merecido tal castigo. Sor Josefa escribió: "Instantáneamente, me encontré a mí misma en el infierno, pero no arrastrada allí como antes. El alma se precipita allí ella misma, como si fuera para esconderse de Dios y así ser libre de odiarlo y maldecirlo.
"Mi alma se precipitó en las profundidades abismales, cuyo fondo no puede ser visto, porque es inmenso... al mismo tiempo que oí a otras almas riéndose y alegrándose de verme compartir sus tormentos. Fue martirio suficiente oír las terribles imprecaciones provenientes de todas partes, pero que no puede ser comparado con la sed de lanzar maldiciones que se apodera de las almas, y cuanto más se maldice, más se desea maldecir y más aumenta esta sed.
"Vi el infierno como siempre antes, los largos corredores oscuros, las cavidades, las llamas... Oí las mismas blasfemias e imprecaciones, porque - y de esto he escrito ya antes - a pesar de que no eran visibles formas corporales, los tormentos se sentían como si estuvieran presentes, y las almas se reconocen las unas a las otras. Una dijo: 'Hola, ¿tú por aquí? ¿Y estás tú como nosotros?
Un sacerdote decía: "trago veneno porque usé dinero que no era mío... el dinero que me daban por las misas que no ofrecí".
Otro decía que había pertenecido a una sociedad secreta que había traicionado a la Iglesia y a la religión. Y que había sido sobornado para cometer toda clase de terribles profanaciones y sacrilegios.
Y otro más decía que había sido condenado por asistir a diversiones obscenas, tras las cuales no debería haber celebrado la Misa... y que él había pasado unos siete años así.
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Elegimos nuestro destino: usemos bien la libertad que Dios nos regaló.